El hombre lanzó un reto a la Muerte, y ésta sonrió porque había vencido a la Vida.
Me reto a mí mismo cada día y
siempre acabo derrotado.
No hay reto imposible sino falta
de tiempo para llevarlo a cabo.
Perdona, olvidé que te había matado.
El hombre lanzó un reto a la Muerte, y ésta sonrió porque había vencido a la Vida.
Me reto a mí mismo cada día y
siempre acabo derrotado.
No hay reto imposible sino falta
de tiempo para llevarlo a cabo.
Perdona, olvidé que te había matado.
LA CIUDAD MUERTA
Sabed que lo que
escribo en esta carta
es tan verdad como
que no hay tumba sin un muerto,
que no estoy loco,
ni enfermo, que eso se descarta
porque lo que os
voy a contar es cierto
Hablo de una
Ciudad Muerta y oculta
en el postrer
valle tras el último desvío,
que aparece cuando
el alma insepulta
divaga trémula en
busca de un refugio frío.
No se encuentra en
los comunes mapas intrincados,
ni la descubriréis
a través del universo,
pero si recorréis
los caminos ignorados
la hallaréis sin
duda al final del último verso.
Mas, ¡incautos los
que llegan allí!
Que no hay
habitante que reciba al forastero
y una niebla, penetrante
como un berbiquí,
atrapa con su
manto gélido y traicionero.
¡No había nadie,
ni nadie acudió a mi llamada!
Sólo respondían
los sonidos del vacío.
Cada calle era
abandono, tumba silenciada
que me oprimía con la pesadez del hastío
Caminé por avenidas desiertas de vida,
bajo un cielo desmayado
y plomizo,
hasta encontrarme
una larga avenida
en la que se
erigía un edificio rojizo.
Los ecos de mis
pasos morían apagados
entre secas
arboledas y mustios rosales.
Me faltaba el
aliento, mis sentidos sesgados
por la creciente aprehensión
a ignorados males.
Penetré por fin en
la bermeja construcción,
recorrí sus
intrincados pasillos
y llegué, tras mil
recodos y una maldición,
hasta una enorme
sala repleta de escarbillos.
Sentí el calor
intenso que todo lo inundaba,
con temor vi el
alto sitial ausente de dueño,
oí vago rumor de
pasos que se acercaba
y recé porque todo
fuera un sueño.
¡Mas no, no se
cumplieron mis deseos!
¡La Bestia se
presentó con su cuerpo escamoso!
Hui aterrorizado
de sus siseos
que llamaban con
aliento espantoso
No sé cómo, pero
en frenética huida
escapé de la ciudad
demencial,
y volví a este orbe,
donde mi vida
ya no es más que
un obscuro leganal.
Porque todo me provoca
miedo, hasta la sombra
de la sombra de mi
tenebrosa necedad.
¡En el rostro de
la feroz Bestia, no me asombra,
vi mi rostro
cubierto de maldad!
Que esa funesta ciudad
invadida de niebla
no es otra cosa
que el alma de quien a ella va.
Desde el día 24 de abril al 3 de mayo de 2026 se celebra la Feria del Libro de Granada.
Podéis encontrar ejemplares de mis obras en las casetas de la Librería Picasso, de Babel libros y de Premium Editorial.
Podéis encontrar ejemplares de mi novela El horror del fin del mundo en la caseta de la Editorial Entre Libros, la número 6.
Uno de mis poemas ha sido publicado en la antología literaria Y ser como la estrella inaccesible y alta, alumbrando en silencio.
Puede leerse, junto a otros muchos, en el siguiente enlace:
Relato publicado en la revista Teoría Ómicron, año 8, número 2.
Se puede leer en el siguiente enlace (con inscripción para darse de alta): Explorando Universos Paralelos: Aventuras de Francisco Segovia
Uno de mis microrrelatos ha sido publicado en la revista Compromiso y Cultura, del Bajo Aragón, correspondiente a este mes de abril.
Puede leerse, junto a otros trabajos, en el siguiente enlace:
EL MISTERIO DE RICHARD BACHMAN
Richard Bachman llegó a New Paradise
en otoño. Tenía unos cincuenta años, y pelo canoso, y siempre llevaba gafas
oscuras porque, según decía, padecía de una grave enfermedad que hacía que le
molestase en exceso la luz. Para los habitantes de aquel pequeño pueblo del
medio oeste americano fue toda una revelación, y un placer, descubrir en la
tiendecita que instaló el recién llegado mil y un detalles que regalar y
disfrutar. Podían encontrar en ella desde bisutería hecha con piedrecitas
brillantes que se asemejaban prodigiosamente a rubís o esmeraldas, hasta
juguetes de madera primorosos, que eran la delicia de los críos. Las mujeres
mayores encontraban entre los estantes más apartados del local viejos
artilugios de sus tiempos mozos, imposibles de encontrar en otro lugar, y los
amigos de las antigüedades hallaban objetos para llenar sus aspiraciones de
arqueólogos. Y siempre estaba allí el señor Richard Bachman, con su sonrisa
eterna, su voz dulce y refinada, casi hipnótica, y sus gafas negras, tras las
que se adivinaba una mirada inteligente y feliz. Así, la tiendecilla se hizo
tan familiar a los habitantes de New Paradise que la consideraron algo
fundamental en sus vidas, sin la que estas no tenían sentido y todo parecía más
triste y oscuro.
Un día se encontraron la puerta cerrada. Pensaron que Bachman había
salido a hacer compras en la ciudad cercana, pero la tienda siguió sin abrirse
los días siguientes, y no aparecía su vecino desaparecido. Por fin, con
autorización del comisario decidieron penetrar en la tienda –donde también
tenía su residencia Richard- y ver si había sufrido un accidente. No lo
hallaron, pero hicieron un extraño descubrimiento en el sótano de la tienda: un
muñeco a tamaño natural que era la viva estampa de Richard Bachman, salvo que
no llevaba las gafas puestas y en lugar de ojos brillaban dos gemas de gran
valor. De no ser por aquel detalle incluso hubiera podido pasar por una persona
normal y corriente, tan real parecía…
Por supuesto, al señor Richard Bachman no lo encontraron nunca.
Hasta el próximo domingo, 22 de marzo, se celebra la XVII Feria del Libro de Tomares, en Sevilla.
Podéis encontrar libros de mi autoría (además de otros muchos autores de gran valía), en la caseta de Ediciones en Huida.
Cuatro días de julio (novela), y los poemarios Recital de difuntos y Esos días azules, disponibles para que os lo llevéis y disfrutéis de la lectura.
Otro relato de mi autoría está disponible para descarga en la APP de Tentacle Pulp.
Aplicación en: App Tentacle Pulp - App Store
Un microrrelato de mi autoría ha sido finalista en el XII Certamen de Microrrelatos Javier Tomeo, y será publicado en breve junto al ganador y demás finalistas.
Más información: Asociación Literaria y Artística Poiesis
Próximamente un relato de mi autoría será publicado en la plataforma APP Tentacle Pulp.
Más información en breve.
Un poema de mi autoría, publicado en la revista La torre del ojo, año 2, número 6.
Puede leerse aquí: Entre estaciones – LA TORRE DEL OJO
QUIERO
RENDIR UN HOMENAJE
Quiero
rendir homenaje a quienes sienten
pasadas
masacres nunca reparadas,
a
los que alzan sus voces limpias y claras
en
contra del olvido y la desmemoria.
Quiero
que mis palabras sean las espumas
en
un océano de conmemoraciones,
un
grano de arena en una playa inmensa
que
hable con claridad de la barbarie.
Quiero
desde un alma que todavía busca
el
cuerpo asesinado de un abuelo,
unir
mis latidos a los que con fuerza
recuerdan
solidarios la Desbandá.
Quiero
desde la lejanía estar aquí y ahora,
con
estos modestos versos encendidos,
con
el corazón henchido de esperanza
y
el orgullo de ser uno de vosotros.
Enlace a la página web de la asociación: Inicio - Asociación Socio Cultural y Club Senderista La Desbandá
Se puede leer en el siguiente enlace:
https://www.instagram.com/p/DUomuTmiASQ/?igsh=YjNrcXpla2R6eHRr
ADAPTACIÓN
Basado en la película The Thing from Another World (El enigma de otro mundo)
La destruimos. Estoy seguro de que acabamos con aquella
“cosa”. Le prendimos fuego y ardió hasta consumirse por completo. Después
recogimos sus restos y los enterramos profundamente en la nieve, lejos de
miradas indiscretas. Ese ser alienígena había acabado con casi todo el personal
de la base antártica, y nos hubiera matado a todos sin compasión. No lo logró.
O, al menos, eso pensábamos.
Estábamos equivocados. Esa criatura tenía la capacidad de
convertirse en cualquier cosa, destruyendo a su portador. Así lo hizo con
nuestros compañeros, de los que no podíamos diferenciarla, porque absorbía, al
par que su cuerpo, sus pensamientos y actitudes. Solo un desliz hizo que la
descubriésemos y diésemos fin a sus crímenes.
Pero tenía otras armas. Es un ser que se adapta al
entorno de una forma magnífica… y terrorífica a la vez.
Estoy enterrando al resto de mis compañeros. La estación
polar arde a mi espalda. Pronto llegará el equipo de rescate y solo me
encontrará a mí como único superviviente. Pero no soy yo. No al menos el que
era. Esa “cosa” me poseyó en un momento que ignoro, pero lejos de destruirme se
hizo una conmigo. Yo controlo mis pensamientos, pero ella maneja mi cuerpo. Y
espera el momento para tener todo un nuevo planeta para ella y sus
descendientes. Entonces será mi fin y el de mi mundo.
ADAPTATIÓN
We destroy it. I'm sure that we
killed that "thing". We fired it and it was burned till consumed
completely. After we collected the remains and we buried deeply under the snow,
away from prying eyes. This alien had killed almost
everyone in the Antarctic base, and he would have killed us all mercilessly. He
failed.
We were wrong. That creature
had the ability to become anything, destroying its wearer. He did so with our
mates, which we couldn´t differentiate it, because it soaked up, at the same
time his body, his thoughts and attitudes. Just a slip touch of we discover and
end their crimes.
But he had other guns. He is a
creature who adapts on the environment by
magnificent... and terrific way both.
I'm burying the rest of my
mates. Ice Station burns behind me. The rescue team arrives soon and It just
find me as the only survivor. But I am not. At least he was. That
"thing" possessed me I don´t know the exact moment, but it didn´t
destroy and so it capture me. I have under control my thoughts, but she handles
my body. And she waits for the moment to have everything a
new world for herself and her descendants. Then it will be the end of himself
and my world.
Un poema de mi autoría ha sido publicado en el número 139 de la revista literaria Azahar, de Conil de la Frontera.
En próximas fechas será publicado, junto a los poemas ganadores y el resto de finalistas, en un libro.
ATOCHA
Si el eco de su voz se debilita,
pereceremos
Paul Eluard
El crimen fue en calle Atocha,
una calle de Madrid,
un 24 de enero,
frío como una hoja acerada,
espeso como el silencio forzado.
de sangre,
desfiló por Madrid,
armada con pistolas cargadas de odio,
disparando por la espalda.
Cinco muertos.
El crimen fue en calle Atocha.
En calle Atocha, cinco muertos,
sangre derramada un invierno de últimas
agonías,
de fascismos trasnochados
y dictaduras moribundas.
En una calle de Madrid.
El crimen fue en calle Atocha,
los claveles rojos en Plaza París
se levantaron,
se levantaron los puños,
gritaron los corazones,
en una plaza de Madrid.
Un 24 de enero,
frío como el acero, quisieron
matar
en una calle de Madrid,
pero más banderas se izaron,
más gritos nacieron
contra el crimen de calle Atocha.
El crimen fue en calle Atocha,
cinco muertos,
pero no hay olvido, ni desmemoria.
¡Más claveles!
¡Más banderas!
La Libertad se alzó en Plaza París,
una plaza de Madrid.
El crimen fue en calle Atocha,
la libertad no murió allí,
ni murieron Luis, Francisco Javier,
Enrique, Ángel y Serafín,
camaradas de Madrid.
El próximo 8 de febrero se dará a conocer el orden de los premiados.
Más información en: II Certamen Literario "La Desbandá" - Asociación Socio Cultural y Club Senderista La Desbandá
Reseña de El último grano en el reloj de arena, de Gema del Prado y Miguel Martín Cruz en el periódico digital Irreverentes:
Un poema de mi autoría ha sido publicado en la revista La torre del ojo, año 1, nº 4:
Reseña: El horror del fin del mundo - Francisco J. Segovia - Babelio
Bitácora del escritor granadino Francisco José Segovia Ramos correo: pacoj.segovia@gmail.com twitter: @fjsegoviaramos instagram: @franciscoj.segovia youtube: Francisco J. Segovia