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viernes, 23 de enero de 2026

Poema dedicado a los abogados asesinados en Atocha

 

ATOCHA

Si el eco de su voz se debilita, pereceremos

Paul Eluard

 

El crimen fue en calle Atocha,

una calle de Madrid,

un 24 de enero,

frío como una hoja acerada,

espeso como el silencio forzado.

 

La Muerte, vestida de fanático ávido

de sangre,

desfiló por Madrid,

armada con pistolas cargadas de odio,

disparando por la espalda.

Cinco muertos.

El crimen fue en calle Atocha.

 

En calle Atocha, cinco muertos,

sangre derramada un invierno de últimas

agonías,

de fascismos trasnochados

y dictaduras moribundas.

En una calle de Madrid.

 

El crimen fue en calle Atocha,

los claveles rojos en Plaza París

se levantaron,

se levantaron los puños,

gritaron los corazones,

en una plaza de Madrid.

 

Un 24 de enero,

frío como el acero, quisieron

matar la Idea,

en una calle de Madrid,

pero más banderas se izaron,

más gritos nacieron

contra el crimen de calle Atocha.

 

El crimen fue en calle Atocha,

cinco muertos,

pero no hay olvido, ni desmemoria.

¡Más claveles!

¡Más banderas!

La Libertad se alzó en Plaza París,

una plaza de Madrid.

 

El crimen fue en calle Atocha,

la libertad no murió allí,

ni murieron Luis, Francisco Javier,

Enrique, Ángel y Serafín,

camaradas de Madrid.

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