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lunes, 5 de octubre de 2026

Poema: El sábado después de ti

 

EL SÁBADO DESPUÉS DE TI

                            

                      Decenas de ojos brillando en la oscuridad

mientras hay corazones destrozados

y cerebros pensando en una apagada sonrisa.

 

La brisa nocturna sólo consigue abrir las heridas

causadas por las edades de la piedra y el agua,

y enferma, aún más, el carente sentido.

 

No se grita porque el aullido es hueco

en una primavera marcada por el estigma del invierno.

 

Morir en este momento sería un alivia a la tortura

de morir viviendo en un pasado casi inalcanzable.

 

Lejanía de besos y caricias, esmeraldas de noches,

diamantes de tardes perdidas en escritos pasajeros

marcados de carmín.

 

Fármacos, sábanas húmedas, respiros cortados,

y entre todo, un ángel caído de un cielo propio

y de un propio infierno.

 

Da igual que busque otros caminos diferentes

y que aparte en un rincón los viejos momentos

mientras su luz llegue a iluminar un poema.

 

Y una lágrima ronda el vacío de los ojos,

y una grieta en el corazón que no bombea

sino desesperación y ansia de ella.

 

Poder morir por su sombra, y también matar

por cada uno de sus pasos de pies desnudos.

 

Cadenas formadas por una música recordatoria

en viejos lugares y en sufridos momentos.

 

Volver a ser el esclavo y el mártir de su causa,

y rozar, aunque sólo fuera una sola vez,

su boca, y mojar su lengua.

 

¡Almas de sentidos y sentir el alma

poseída por un hada que hipnotiza la vida!

 

Hoy está el cristal que da a la calle,

pero en ella no se encuentra su cuerpo,

ese que enloqueció tanto un poema platónico.

 

La noche no puede tapar la claridad de sueños,

de ojos entrecerrados para no ver la mísera

compañía de desconocidas.

 

El alcohol no puede engullir la mente

en torbellinos inmensos, huracanes de vómitos.

 

La risa forzada no es rival de su sonrisa,

y la algarabía sólo es una chanza, un baile

con el desasosiego.

 

En una noche de sábado cansino,

morir de un frío que no proviene de fuera

sino de dentro, de muy dentro.

 


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