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domingo, 9 de agosto de 2009

Microrrelato: Charlando bajo la lluvia

CHARLANDO BAJO LA LLUVIA

Cuánto tiempo, Quizá cuarenta años, Desde que nos despedimos, y llenamos nuestros corazones con otras miradas, Tú, Luís, te fuiste con aquella chica rubia que se cruzó en nuestro camino en un tiempo de dudas, Tú, en cambio, te marchaste a trabajar a esa ciudad perdida en el sur, Nuestra historia está marcada por la separación, Y por el adiós definitivo.

Sigue lloviendo, Marta, Sí, Luis, como aquel día en que nos dimos el postrer beso, Cuánto tiempo, querida, Mucho tiempo, Luis, y que cercano parece el recuerdo.

Las ilusiones pueden brotar aunque sea otoño, y los cabellos se deberían acariciar a pesar de que han perdido su color. La lluvia cae sobre los paraguas abiertos, sobre los corazones vivos, sobre la mesa donde dos manos se aproximan y unen, cuarenta años después, en el reencuentro tanto tiempo aplazado.

Francisco J. Segovia©Todos los derechos

6 comentarios:

Yose Álvarez-Mesa dijo...

En tu línea, Paco. Maravilloso cuento, me encantó.
Besazos
Yose

MiLaGroS dijo...

Muy hermoso Francisco. Acariciar los cabellos a pesar de haber perdido el color, esas manos que se juntan y unen cuarenta años. ¡¡ Precioso!!

ALKAID dijo...

Cuanta tristeza destila este relato... pero es precioso
Un abrazo mesetario (again!)

Francisco José Segovia Ramos dijo...

Saludos, Yose:

Gracias, siempre tan generosa en tus comentarios... aunque no los merezca, que todavía tengo que mejorar muuuuuucho.

Besos

Francisco José Segovia Ramos dijo...

Saludos, Milagros:

La edad no debe ser óbice para seguir o volverse a enamorar.

Besos gordos

Francisco José Segovia Ramos dijo...

Gracias, mesetario.

Tristeza pero también mucha alegría.

Abrazo fuerte