REVISANDO UNA NOVELA DE FANTASÍA HISTÓRICA QUE PRÓXIMAMENTE VERÁ LA LUZ

ENTRE MARZO Y ABRIL DE 2019, EDICIONES EN HUIDA PUBLICARÁ MI PRIMER POEMARIO


domingo, 30 de diciembre de 2018

Del 2018 y del 2019

Toca hacer un somero análisis de lo que me ha aportado 2018 a nivel literario. No puedo decir que haya sido el mejor desde que me puse a dar a conocer mi obra, y sí que ha estado cargado de algunas malas noticias, muchas lecturas interesantes y tres proyectos, por ahora, que verán la luz en 2019.

Las malas noticias han sido que dos de las editoriales que han publicado novelas mías han cerrado su actividad. El mercado editorial anda muy regular debido al monopolio de los grandes y al abuso de distribuidoras y grandes librerías. Es un hándicap que los escritores debemos reconocer y asumir, aunque no nos guste. Desde aquí deseo mejor suerte a quienes me apoyaron en su día. Sé que volverán, porque llevan la literatura en la sangre.

De las lecturas para no olvidar, aparte de los clásicos, he descubierto o redescubierto a una gran cantidad de escritores y escritoras hispanoparlantes. Sorprende el altísimo nivel que tenemos en España e Hispanoamérica, y el poco caso que, hasta ahora, las grandes editoriales dan a la literatura en castellano. Parece que quiera seguir promocionándose a escritores allende de nuestras fronteras que, sin negarles su valía literaria, no son mejores que lo que tenemos puertas hacia adentro.

Y en cuanto a los proyectos, pues en febrero saldrá en Lektu, plataforma digital, un nuevo libro de relatos de mi autoría. También, ya en marzo-abril, se publicará por Ediciones en Huida mi primer poemario, hecho que va a marcar un antes y un después en mi trayectoria literaria. Seguramente, por esas mismas fechas, si la cosa no va mal, otra novela mía de fantasía histórica saldrá a la luz. 

Por lo demás, espero buenas noticias de varios certámenes literarios en los que concurso, y, quizá, un par de sorpresas más a nivel de publicación, bien en solitario, bien en una antología colectiva.

Gracias por seguirme y feliz año 2019

domingo, 23 de diciembre de 2018

Mis mejores lecturas de 2018

Acaba el año y no me resisto ha hacer una relación de aquellas obras literarias que he leído durante 2018 y que considero dignas de ser tomadas en consideración. El orden en el que las coloco no implica que valore mejor unas que otras. Todas son grandes obras.

-Cabos Sueltos, de Rodolfo Martínez, de Sportula Ediciones.
-La fuente de las salamandras, de Eduardo Moreno Alarcón, Ediciones Alféizar.
-Noches de Neón, de Scarlett de Pablo, Escarlata Ediciones.
-Libélulas en la noche, de Javier Trescuadras, Cazador de Ratas.
-Invicta, de Miriam Diaz Alonso, Escarlata Ediciones.
-Ursupador de almas, de José Miguel Cuesta y José Rubio, Saco de Huesos Ediciones.
-Relatos desenterrados, de Enrique Cordobés, Saco de Huesos Ediciones.
-Reir en tu funeral, de Darío Vilas, Cazador de Ratas.
-El Vínculo, de Ada de Goln, Pulpture ediciones.
-Y bailar sobre tu tumba, de Ignacio Cid, Cazador de Ratas.
-Nunca hables con el diablo, de David P. Yuste, Cazador de Ratas.
-Sonata de mujer, de Eduardo Moreno Alarcón, Ojos Verdes Ediciones.
-Al otro lado del miedo, de David Jasso, Cazador de Ratas.
-Alienígena, de Santiago Eximeno, Editorial Suseya.
-Caminarás entre tinieblas, de José Miguel Cuesta y José Rubio, Saco de Huesos Ediciones.
-El lamento de los abedules, de Enara De la Peña, Escarlata Ediciones.

Y el año próximo, más. Felices fiestas.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Relato: Inmortales versus Infinitos


INMORTALES VERSUS INFINITOS

            Cuenta la leyenda que, en un principio, todos los hombres eran mortales y finitos. Nadie, fuera por méritos artísticos o científicos, fuera por poder o riqueza, estaba a salvo de la parca. Llegada la hora todos rendían tributo a la muerte.
            Hasta que se halló el método para obtener la inmortalidad o la infinitud. A partir de ese instante, y gracias a un tratamiento sencillo, los hombres podrían ser inmortales o infinitos. Pero he aquí que se producía el gran dilema a la hora de decidir. Porque el tratamiento de la infinitud era incompatible con el de la inmortalidad, y viceversa. Así que si alguien optaba por ser inmortal renunciaba para siempre a la posibilidad del conocimiento infinito, y quedaba condenado a permanecer en un sitio concreto toda su vida. Por el contrario, si se elegía la infinitud, la muerte seguía siendo inevitable pero, sin embargo, el individuo podría viajar hasta donde quisiese; tanto en el espacio como en el tiempo. No tenía condicionantes de ningún tipo para trasladarse, salvo el propio de la edad y el paso del tiempo. En ambas opciones había un añadido: la esterilidad.
            Han pasado doscientos años desde entonces, y hoy solo se aferran a la existencia unos centenares de hombres y mujeres. Nadie optó por vivir tal y como habían hecho sus ancestros, porque las promesas parecían mejores que la realidad del día a día. La mayoría decidió la infinitud, el ansia de conocimientos: eran los más jóvenes, los audaces, los que valoraban más la acción que la reflexión. Por el contrario, los ancianos, temerosos de la llegada de la muerte y la oscuridad eterna, optaron por aferrarse a la vida… ignorantes de que la inmortalidad no conllevaba el retorno de la juventud perdida. Con los años muchos, conscientes de esa carencia, se quitaron la vida, sabedores de que la inmortalidad no les había dado también la invulnerabilidad.
            Así fue, almas perdidas que nos leéis, y así lo contamos a todos aquellos que llegan al vórtice del Universo, ansiosos por conocer qué pasó con aquella raza que a tanto aspiraba y que jugó todas sus bazas en un juego del azar... y perdió.

Francisco J. Segovia©Todos los derechos

lunes, 17 de diciembre de 2018

Reseña: Nunca hables con el diablo, de David P. Yuste, Cazador de Ratas, 2018


TERROR DESDE LAS TINIEBLAS

Sorprende, de forma agradable, encontrar a autores noveles y jóvenes que ven su obra publicada por editoriales valientes y que apuestan por el género de terror, como son los casos de David P. Yuste y la editorial Cazador de Ratas.

Esta editorial, dentro de su colección de libros de bolsillo, simpática e impactante, ha publicado una novela corta de David P. Yuste. Una novela que, por otra parte, es digna representante de la línea de terror de la editorial.

David P. Yuste, en Nunca hables con el diablo, nos cuenta una historia que se puede enmarcar en el género de terror, sin lugar a dudas. Con un comienzo hipnótico, donde la protagonista queda ciega de una forma extraña y que nos trae el recuerdo de Ensayo sobre la Ceguera del portugués Saramago, David P. Yuste engancha desde las primeras líneas, con una prosa clara y moderna, y sin dejar nada a la imaginación. Quizá, a las sombras, las mismas en las que se ve inmersa una protagonista que no sabe lo que le pasa y por qué le sucede a ella.

La trama, que se inicia de una forma velocísima, con un ritmo trepidante, no decae en ningún momento, contra lo que podría barruntarse. David P. Yuste mantiene las formas, con habilidad de escritor con mucho recorrido y que tiene mucho futuro por delante. Es normal, un pecado del que nadie se salva, que el autor de una novela se acelere, se canse, pretenda terminarla lo antes posible. Ese cansancio en la propia obra no se percibe en ningún momento en Nunca hables con el diablo. Lo que habla mucho a favor de su creador.

David P. Yuste, sin florituras innecesarias –requisito en el que he hecho hincapié en más de una reseña- no pretende asustar al lector desde el principio, pecado capital de muchas novelas de género. Deja fluir la historia, describe las situaciones, los personajes, con el complicado añadido de la ceguera de la protagonista que, en primera persona, describe lo que le sucede desde el punto de vista de una ciega. Ahí estriba gran parte de la dificultad de la novela.

Como único punto a criticar, dentro de la calidad notable de Nunca hables con el diablo, es que el lector puede quedarse con ganas de más. Sin embargo, esto no desmerece una novela que tiene mucho que decir al lector y muchos momentos de terror y ansiedad que contagiar al que se aproxime a ella.

Nunca hables con el diablo ha sido editada por Cazador de Ratas en el año 2018.


Francisco José Segovia Ramos

sábado, 15 de diciembre de 2018

Seleccionado en el I Certamen Salial de Suseya Ediciones

Buenas navidades, con un regalo adelantado: uno de mis relatos ha sido seleccionado en el I Certamen Salial, convocado por Suseya Ediciones. Junto con otras obras seleccionadas, Suseya publicará un libro a principios de 2019.


O twitter, donde aparecen los relatos seleccionados (aunque no sus autores y autoras): @Suseyaediciones

jueves, 13 de diciembre de 2018

Libro "Facer Españas", VV.AA., Editorial Orola




Ya ha salido editado el libro "Facer Españas", publicado por ediciones Orola, que recoge los premiados y seleccionados en el XII Premio Orola de Vivencias. Entre los relatos seleccionados aparece uno de mi autoría.

Más información en:

sábado, 8 de diciembre de 2018

Poesía: La larga noche


LA LARGA NOCHE

Dejamos que la noche se alargara
hasta convertirse en monotonía
de trajes grises y botas duras,
que recorrían las calles
al son de las marchas militares.

Escuchamos el sonido de cristales rotos,
los golpes en la noche silenciosa,
las súplicas acalladas de repente,
y las risas sardónicas del verdugo
omnipresente y ensoberbecido.

Vimos las marcas en los trajes,
las injuriantes palabras pintadas
con blanca saña y cruel brocha,
el insulto y los desprecios,
y las despedidas violentadas
por los golpes de fusil.

Pasaron los trenes de vagones
humanos,
cuyo aire de muerte infectaba
nuestros tranquilos pueblos,
cuyos gritos de súplica
resonaban con ecos mudos.

Los cielos se llenaron de negras
nubes,
y las cenizas se esparcieron
a los cuatro vientos,
hasta flotar sobre nuestras cabezas,
sobre nuestras conciencias
adormecidas.

Dejamos que la noche se alargara,
y Ella nos cubrió con un manto
de ignominia y vergüenza
mientras los muertos se acumulaban
sobre la conciencia de la raza
inmisericorde,
sobre la conciencia amordazada,
sobre la mudez esquiva y la mirada
ciega.

La noche fue larga y terrible.

Francisco J.Segovia©Todos los derechos

jueves, 6 de diciembre de 2018

Reseña: Sonata de Mujer, de Eduardo Moreno Alarcón, Ojos Verdes Ediciones, 2018



UNA NOVELA EN LA QUE SE ESCUCHA LA MÚSICA

           
De la obra de Eduardo Moreno Alarcón solo puede decirse que siempre sorprende por lo bien trabajada que está, el uso casi mágico de los artículos, las tramas bien desarrolladas y los personajes con carisma. Así lo consiguió en su última novela, La fuente de las salamandras (Editorial Alféizar), con la figura de El Greco como eje central de la historia.

Sonata de Mujer, novela finalista del Premio de Narración Corta Felipe Trigo del año 2017 (ahí es nada), no defrauda en absoluto y demuestra ser digna merecedora del galardón. Novela corta, sin embargo, tiene una profundidad y una carga literaria que difícilmente pueden superar novelas de más enjundia.

El escritor albaceteño nos recrea en esta novela la historia de Clara Wieck, la pianista y compositora que fue esposa del compositor Robert Schumann. En Sonata de Mujer, esta mujer nos cuenta su historia en primera persona, aunque hay intercaladas varias misivas de otros personajes que no interrumpen el discurso narrativo del personaje principal.

Clara Wieck, Eduardo Moreno, nos cuentan el idilio, matrimonio y vida posterior de una viuda casi desconocida por la historiografía mundial. Ser mujer nunca ha sido fácil, y las grandes artistas, científicas, féminas en general, han sido siempre objeto del desprecio, el olvido o el arrinconamiento. Eduardo Moreno, empero, rescata a esta gran música con una novela que literariamente es una joya pero que, en lo musical, es espléndida.

Porque eso es lo que caracteriza y engrandece Sonata de Mujer: la musicalidad de su prosa, basada en unos adjetivos y estructura gramatical que se asemeja más a una partitura musical que a una narrativa al uso.

Musicalidad entendida en el buen sentido, con palabras, frases, párrafos enteros que son sinfonías, arias, cantatas, lied o simples baladas campesinas. La magia prosística de Eduardo Moreno alcanza en Sonata de Mujer cuotas de una belleza impresionante, que llevan al lector a sentir la sensación de que está escuchando esas notas musicales compuestas por Schumann, Chopin o la propia Clara. La música, en toda su esencia, fluye en esta novela, y la acompaña como una grandiosa banda sonora.

Quien quiera disfrutar de la música, de la buena literatura, de lo que es capaz de conseguir un libro escrito con una delicadeza y finura envidiables, debe conocer Sonata de Mujer. Leer esta novela de Eduardo Moreno es descubrir otros mundos, otras posibilidades narrativas, otra forma de entender el mundo de la mujer. Con sana envidia se descubre en cada nueva obra del escritor de Albacete un progreso que parece no tener límites, una búsqueda de experiencias literarias que lo hacen casi adictivo. Pero bien llegada sea esa adición si de arte se trata.

Sonata de Mujer ha sido editada por Ojos Verdes Ediciones en el año 2018.

           
Francisco José Segovia Ramos